El segundo entrenador del Fútbol Club Barcelona, Jordi Roura,
nunca ha tomado el testigo de entrenador al 100%. No ha cogido las riendas del
equipo en ningún momento y ha estado en la sombra de Tito Vilanova incluso durante
su ausencia. Un seguido de pequeños gestos demuestran una y otra vez que el
puesto de entrenador del Barça no es el suyo; obviamente, tampoco ha asumido las responsabilidades que van
con él. La silla del banquillo de Tito siempre ha estado vacía durante su ausencia y
no sólo eso sino que Roura no ha entrado
en el despacho de Tito Vilanova desde hace 67 días: los que van desde el
arranque de la competición de la Copa del Rey (enero) hasta el pasado domingo
que el Barça jugaba ante el Rayo Vallecano. También diversos medios de comunicación
han señalado que en los desplazamientos en avión Jordi Roura también ha dejado
libre el sitio del entrenador. Pequeños gestos que demuestran por un lado el
respeto de Roura hacia Tito y las circunstancias por las que está pasando su
amigo, y por otro, una especia de homenaje público para que a Vilanova se le siga
considerando el líder cuando vuelva.
A nivel interno el segundo entrenador no se ha cansado de
repetir una y otra vez "Soy el segundo entrenador, no soy el primero" por
lo que todo el vestuario tiene muy claro que el jefe está fuera, aunque pronto
volverá.
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