Jeff Green. Sabe que pudo haber fallecido en una cancha jugando al
baloncesto, pero fue muy afortunado. Los médicos le diagnosticaron a tiempo una
anomalía cardíaca, una aneurisma en la aorta. Se temía por su vida, pero fue
operado con éxito el 9 de enero del pasado 2012. Y en menos de un año, ya
vuelve a estar a un nivel espléndido en la mejor liga del mundo, algo que ni
siquiera podía llegar a imaginar cuando salió del quirófano.
Ahora luce una aparatosa cicatriz en su pecho que le proporciona
una motivación extra cada día, sabiendo que fue capaz de superar un obstáculo
de tal calibre. Volvió tras el incidente con más confianza que antes y un nuevo
objetivo, ser mejor jugador.
“Lo enseño siempre que es posible porque es parte de mí, demuestra
el carácter de mi nuevo yo, me encanta”
No estaba nada clara la continuidad de Green en el equipo de
Massachusetts, ya que Boston era sólo una de las opciones que barajaba el
agente del jugador. David Falk, su agente,declaró:
“Hemos elegido 3 ó 4 equipos de los cuales uno de ellos es Boston,
pero he aprendido que en este negocio nada se puede dar por hecho”
Pronto se disiparon todas las dudas a pesar de las dificultades
que propuso para Danny Ainge el contrato que sostiene el jugador, 36 millones de dólares por 4 años. Así comenzó de
nuevo a jugar en la NBA de la mano de Boston Celtics esta misma temporada,
apenas unos meses después de encontrarse entubado en una cama y sin movilidad.
Como cabía esperar, a principio de temporada,
no estableció su mejor juego, algo, que conjugado con el también mal
estado de forma de sus compañeros, situaban a los Celtics, fuera de Playoffs.
Pero Doc Rivers, tenía en todo momento una confianza de plomo en este jugador,
llegando a declarar que Jeff era el jugador sobre el que más confianza había
que depositar, y que le iban a estar esperando mucho tiempo hasta que llegara a
su nivel óptimo.
Fue en diciembre, cuando
Green consiguió el objetivo que se había propuesto una primavera
atrás. Elevar su nivel de juego hasta hacerse con un hueco en el quinteto
titular de los verdes, al lado de los Pierce, Rondo o Garnett. Actualmente
promedia 12.1 puntos por partido y 3.7 rebotes, una marca un poco ensombrecida
por el comienzo de campaña. Además Green está encontrando también su tono
defensivo, y es que es capaz de emparejarse en defensa contra las estrellas de
la liga y con bastante buen resultado, LeBron y Anthony saben de lo que hablo.

Además sus condiciones físicas son muy propensas a que nos regale
jugadas pertenecientes a ‘Highlights’, ya que ha desarrollado una
capacidad para machacar el aro impensable antes de su vuelta a las canchas.
Esperemos que el Green
del que estamos siendo testigos estas últimas semanas no sea producto de algo
esporádico, ya que podemos estar ante uno de los futuros grandes jugadores de
la NBA. Y por tanto uno de los pilares para la reconstrucción de Boston, junto
a Rajon Rondo, tras las futuras retiradas de Paul Pierce y Kevin Garnett.
Sígueme en
Twitter: @JorgeRubert