Ayer viví una de las noches más amargas que recuerdo como
madridista, cuesta digerir ver como la ilusión, las ganas y el sentimiento a
este club se ven tan hundidos.
Un partido donde todo estaba de cara, con la noticia del
baño a tu máximo enemigo futbolístico. Había que salir a morder y ganar esta
eliminatoria para demostrarle al mundo entero que el Real Madrid iba a estar en
la final, pero fue todo lo contrario.
Un desastre de partido donde el único jugador que dio la
cara hasta lo que pudo fue, una vez más, Cristiano Ronaldo.
Poca tensión, poco esfuerzo, lamentables
tácticamente dónde el Borussia si hacer un gran esfuerzo ganaron en todas y cada
una de las zonas del campo.
Fueron mejores tantos en los duelos individuales como en el
juego colectivo y solo queda felicitar al rival.
Después de todo esto, me costó mucho conciliar el sueño, no
dejaba de darle vueltas a como un equipo como este se dejó “chulear” por un
equipo de “adolescentes”.
Pensé, ¿dónde estaban los mejores jugadores del mundo en su
puesto?, ¿dónde estaba el orgullo?, ¿dónde estaba la entrega y el sacrificio?, ¿dónde
estaba Mourinho y sus soluciones?
En definitiva, ¿dónde estaba el Real Madrid?
No creía en remontadas ni en espíritus de Juanito ni en
nada, cuesta mucho creer que de esta manera se pueda remontar un 4-1 en Europa.
Después de poder dormir algo y descansar la mente y el
corazón, al despertarme me sentí diferente, una sensación dentro de mí me
arengaba a creer, a tener fe. A que en el fútbol todo es posible y que por
historia si alguien puede solventar esta papeleta es este equipo.
Se refuerza mi sensación al ver como ya desde el vestuario
de Dortmund la plantilla se aferra a que se puede, que esto es remontable, que
hay que creer. Ojala sea cierto y ocurra el milagro, porque entonces seré el
madridista más feliz del mundo.
Porque esto ya no es una cuestión de ganar o perder la
Décima señores… seamos sensatos llevamos muchos años con esta historia que a mi
pensar ha perjudicado mucho más que motivado. Los títulos llegan cuando tienen
que llegar. Nos hemos acostumbrado a presionar constantemente con este tema.
Si, de acuerdo, es lo más deseado, pero hay que tener paciencia. De verdad, el
madridismo ha de evolucionar cómo ha evolucionado el futbol, somos el equipo
más grande de la historia, por jugadores, por palmarés, pero hoy en día todo
eso se ha acabado, esa superioridad ya no es tan fácil de conseguir, para ello
no hace falta fichar a lo mejor y ya está, hacen falta proyectos a largo plazo,
por eso me gusto el fichaje de Mourinho porque era una estabilidad y un
proyecto serio.
Echando y fichando uno o dos entrenadores por año, echando y
fichando media plantilla cada temporada no se puede ir a ningún sitio y a las
pruebas me remito… El Madrid ha llegado a dejar de ser cabeza de serie en
Europa durante unos cuantos años…
Lo de este Barça no es algo de un año para otro, ni de dos
ni de tres, el Bayern Munich y el Borussia Dormund tampoco, son proyectos bien
trabajados que acaban dando su fruto y en estas semis se vio por parte Alemana
que han hecho muy bien su trabajo todos estos años.
El Real Madrid tiene que pensar de esa manera, en sembrar
para poder recoger, aunque sea a largo plazo pero poder hacerlo. Sé que es
difícil por esa presión que se ejerce al club y sobre todo por parte de la
prensa que como más de una vez he dicho, están esperando al Real Madrid cada
día de la semana, esperando que pierdan hasta el auto-bus, esperando que se
estrelle su entrenador al cual odian, no por lo que dice o lo que hace, no por
ser mejor ni peor o por ser portugués, le tienen ganas por que con Mourinho no
pueden hacer alineaciones, ni fichajes, ni pueden echar a presidentes ni
entrenadores. Y ESO MOLESTA MUCHO… no nos dejemos engañar por los periodistas
que quieren hacerle daño al Real Madrid. El Madridismo ha de cerrarse en banda
y marcar su propio camino, nadie más tiene derecho ni autoridad para hacerlo y
menos la prensa.
Al margen de todo esto, yo creeré el Martes, estoy
convencido que lo que vea en el campo me dará la razón, pero más allá de ganar
o perder la Décima, como os he dicho amigos eso ya no importa, lo que importa
es el orgullo de este club.
Y no hablo del orgullo de Mourinho y sus jugadores no, hablo
del orgullo del madridista, del orgullo de toda esa gente que se deja la piel
cada año animando. Esa gente que se matan a trabajar para poder pagar su cuota
de socio y abonado. Esa gente que deja de comer para poder ir al estadio y que
se gastan el dinero que no tienen para poder ir a Alemania a animar a su equipo
aunque luego puedan venir tristes y decepcionados.
Ese es el verdadero orgullo, eso es el verdadero Real
Madrid.
Estoy seguro que saldremos a luchar, saldremos a machacar a
estos adolescentes amarillos, a darles una lección de poderío y de futbol para
que se den cuenta que aún no es su momento.
Se podrá ganar o se podrá perder, pero si pasa el Borussia, tienen
que irse derrotados futbolísticamente, tienen que sudar sangre, tienen que
desear no haber llegado al infierno del Bernabeu y recordar este partido para
el resto de su vida.
Si se remonta y pasamos me sentiré muy feliz, pero si no
pasamos y veo todo esto en el campo estaré igual de feliz porque sabré que el
orgullo de la afición ha sido defendido con uñas y dientes.
Señores, el orgullo es un arma a usar en contra de nuestros
enemigos, tenemos que usarlo y creer en que es posible y sobretodo creer en que
si no se consigue, el simple hecho de saber que has luchado al máximo por
defender este escudo es por lo que más nos debemos de sentir orgullosos.
Sergio Campanario Egea