1 de marzo de 2013

La soledad de Roura


Jordi Roura está siendo muy cuestionado estas últimas semanas en las que los resultados no han acompañado al F.C.Barcelona en las grandes citas de la temporada. No hay más que ojear la prensa deportiva y escuchar las tertulias radiofónicas para darse cuenta que el segundo entrenador azulgrana se está llevando el grueso de las críticas por las desconexiones del equipo durante los últimos partidos. Se le achaca no arriesgar en las alineaciones, insistir con Iniesta en la banda o realizar los cambios tácticos o de jugadores demasiado tarde. Yo creo, estoy convencida, que estas críticas son totalmente injustas y ahora procedo a argumentar el por qué.

Roura era el asistente de Luis Enrique hasta que, al irse el asturiano a La Roma, lo fichó Guardiola para hacer los análisis de los partidos y los informes de los rivales. Cuando Tito Vilanova se hizo cargo del primer equipo él pasó a ser el segundo entrenador. El Barcelona ha hecho la mejor primera vuelta de la historia de la liga, consiguiendo 55 puntos de los 57 posibles. Sólo cedió un empate en 19 partidos disputados, y fue en casa contra el Real Madrid. Pero como todo el mundo sabe, el 19 de diciembre Tito recae de la enfermedad que le lleva torturando más de un año. Y este hecho, tan desgraciado como excepcional, lo cambia todo.

Después de la operación a la que Vilanova fue sometido, el técnico de Bellcaire se reicorporó con mucha celeridad a la rutina del equipo. Pero para una mejor recuperación, Tito Vilanova ha tenido que irse a Nueva York para recibir un agresivo tratamiento que, esperamos todos, que acabará con su enfermedad. Roura forma un tándem perfecto con Tito, tienen la complicidad de quienes se conocen desde niños y son muy buenos amigos. Pero lleva más de un mes sin su amigo en los entrenamientos, en las charlas, en el vestuario y en el banquillo.

Y que Jordi se haya hecho con el mando del primer equipo no le ha convertido en sustituto de Tito porque están en contacto continuo, porque las alineaciones vienen marcadas desde Nueva York, porque los cambios vienen dirigidos por wattsap... Y ya sabemos la cobertura tres G que tiene el Camp Nou, por ejemplo. Muchos opinan que se debería buscar sustituto para Vilanova mientras no esté curado y no pueda hacerse cargo del equipo. Pero eso no es lo que quiere el vestuario. Sería como traicionar a Tito, dejarlo en la estacada buscando reencontrarse con los resultados. Vilanova está enfermo y se entrega al Barça desde más de 6000 km. de distancia. Roura asume el rol de entrenador sin dudarlo. Me parece que querer cargarse este cuerpo técnico es querer cargarse los valores del club, esos valores de los que tanto se habla y de los que tanto se presume cuando todo va viento en popa. Ahora vienen mal dadas, los resultados no acompañan, pero hay que hacer más equipo que nunca. No podemos dejar que el técnico titular se sienta culpable por no estar y que el que da la cara por él y por el equipo se sienta solo en el filo del alambre. Mañana hay que llevar la solidaridad al Bernabeu, dentro del terreno de juego, en el banquillo y en la directiva. Todos a una. Porque sólo así se saldrá de este pequeño bache, que como reza la letra del himno azulgrana: TOTS UNITS FEM FORÇA!

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