2 de junio de 2013

Brasil quiere frenar su mala racha ante campeones mundiales

Foto: Mauro Pimentel/Terra

Será un Brasil x Inglaterra con Wayne Rooney, Frank Lampard y Neymar en campo. Pero el personaje principal será el Estadio Maracaná, cerrado por dos años y 10 meses y reabierto este domingo rodeado de expectativa. No por su nueva cara, tan difundida en fotos e imágenes, pero por el alto número de contratiempos y polémicas que han envuelto su reforma e inauguración.

Este domingo, el estadio volverá a recibir público pese a no estar listo. Un juego festivo en abril llevó más de 20 mil personas al Maracaná, pero las cerca de 75 mil esperadas para el Brasil x Inglaterra pondrán a prueba un estadio que aún sufre con obras, escombros e improvisaciones.
Tales condiciones pusieron bajo amenaza la realización del juego. El jueves, una decisión emitida por la Justicia Carioca suspendió por algunas horas el amistoso a consecuencia de la falta de seguridad por las obras aún en marcha. La situación fue corregida, pero aumentó aún más la preocupación sobre un estadio que carga una rica historia.
El presente va a ser evaluado en el último evento de prueba antes de la Copa Confederaciones, que tendrá inicio en menos de 15 días. El funcionamiento de la operación del juego determinará los últimos ajustes antes del México x Italia, el 16 de junio, por la Confederaciones. La organización ya avisa que será imposible llegar al 100% de obras finalizadas, pero una evaluación muy por debajo de la media aumentará aún más las críticas a una reforma de alto valor que tendrá seguimiento hasta el 2016, para adaptaciones a los Juegos Olímpicos.
Dentro del campo, el foco principal estará en Neymar en su primer juego por la Selección desde la transferencia para Barcelona. Blindado por la comisión técnica durante la semana por la repercusión alcanzada por su venta, el jugador viene de débiles actuaciones y su rendimiento será analizado. Después del partido, será liberado para ir a Barcelona, presentarse en su nuevo club y volver hacia Goiânia para seguir la preparación brasileña para la Confederaciones.
Con una derrota y dos empates dirigiendo el equipo principal - sin contar amistosos contra Bolivia y Chile, desde que volvió a la Selección, Felipão intentará acabar con la racha de Brasil de no vencer un campeón mundial. Desde 2009 esto no se da. En el actual ciclo, iniciado por Mano Menezes en 2010, Brasil perdió ante Argentina (2 veces), Alemania, Francia, Inglaterra y empató con Italia. El historial es preocupante.
"Hace tiempo que no ganamos un juego contra las selecciones más importantes. Es un juego bueno para retribuirle el cariño a la hinchada. Si presentamos buen fútbol, podemos comenzar a rescatar alguna imagen para la Copa Confederaciones. Es un juego que nos puede dar más confianza. No va a ser una final, pero es importante", evaluó el entrenador.
Durante la semana, señaló la titularidad de Lucas para completar el cuarteto ofensivo al lado de Oscar, Neymar y Fred, pero no será sorpresa si Hulk es alineado. Con Fernando y Paulinho de volantes y Fred confirmado a pesar de sus dolores en las costillas, el equipo debe tener también como posible experiencia, por lo menos en el segundo tiempo, la presencia de Filipe Luís en la lateral izquierdo en lugar de Marcelo.
"El equipo que tengo mañana, si me responde en el equilibrio táctico que espero, puede ser el equipo de la Copa Confederaciones. Cuando los veo a ustedes (la prensa) diciendo que Felipe no quiere volantes que haces goles.... claro que quiero. Sólo no quiero recibir 100 goles. Este equilibrio, cuando lo consiga, lo voy a mantener. Si me responden, un 95% permanecen. Falta mucho aún por trabajar tácticamente, se necesita tiempo y vamos a trabajar conforme tengamos la posibilidad", dijo.
Entre el turismo y el amistoso
Desde que pisaron Río de Janeiro, los ingleses no pararon. El portero Hart visitó una comunidad de escasos recursos, otros estuvieron en el Cristo Redentor y Wayne Rooney hasta se fue a la playa. Paralelamente, el equipo hizo una preparación leve, sin rueda de prensa, para el juego que marca el final de temporada para algunos de ellos.
El equipo en el campo será muy parecido al que derrotó a Brasil en Wembley por 2 a 1 en febrero, pero David Luiz espera una postura diferente. "Ellos van a esperar más en el campo de ellos, hasta por causa del clima", dijo, refiriéndose al calor carioca, muy diferente del frío londinense.




via http://deportes.terra.cl/rss/Controller?channelid=df41b9c4f94b1310VgnVCM10000098f154d0RCRD&ctName=atomo-noticia

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