Conocida es de sobra la calidad de Stephen Curry, pero lo
desconocido han sido los límites que ha llegado a alcanzar su talento esta
temporada.
El base de los Warriors no solo es considerado el jugador
con mejor mecánica de la liga, si no que se ha convertido en el eje de Golden
State para la renovación del equipo tras su momento de transición. No solo ha
conducido a su equipo a los Playoffs, además les ha introducido en la sexta
posición, con una marca de 47-35, por delante de Lakers y Rockets, a pesar de
que el nivel de su plantilla es claramente inferior.
Curry ha promediado esta temporada 22,9 puntos, 4 rebotes y
6,9 asistencias por partido, unas cifras que pertenecen ya a una estrella de la
NBA, y eso que la actual es sólo la cuarta campaña del base en la mejor liga
del mundo. Asimismo, este año, ha batido uno de los récords históricos de uno
de los mejores tiradores de la historia, Ray Allen, que ha sido destronado en
el número máximo de triples en una temporada, en la brutal marca de 272 lo ha
dejado nuestra pequeña estrella, por los 269 que consiguió en su día ‘Sugar’,
además superando con creces el porcentaje de Allen, 41,2% por el 45,3% de
Curry. Lo más insólito es que ha acabado la campaña con un porcentaje superior
en tiros de tres, que en tiros de campo.
La única pega que le podemos poner al ’30′ es el equipo en
que milita, condenado a no conseguir ningún éxito de importancia a nivel
colectivo, a pesar de contar con algunos jugadores consolidados. David Lee, el
jugador con más dobles-dobles de la temporada regular, Klay Thompson, un triplista
de efectividad, Jarret Jack, base experimentado, o Harrison Barnes, ‘rookie’ de
gran talento. Aun así está llevando a su franquicia a dar el máximo de sí,
tanto, que han conseguido ‘robar’ el factor cancha a los Nuggets empatando la
serie a uno, con un Curry de 30 puntos y 13 asistencias, participando en 63 de
los 131 puntos anotados. Cuya cifra anotadora en post-temporada no había sido
alcanzada por un jugador de la franquicia de Oakland, desde Baron Davis. Y tan
solo el tercer jugador de la historia de este equipo en ser dueño de un 30-10,
acompañado de Rick Barry y Sleepy Floyd. Y siendo el único capaz de
poder asaltar el Pepsi Center y su racha demoledora como local.
Está llamado a ser una gran estrella si le respetan las
lesiones, las cuales sufre de forma continuada debido a su complexión débil y
el calendario de la NBA. Algo que ha pasado factura a muchos grandes de la liga. Un
jugador que parece ‘tocado por una varita’ y con una facilidad asombrosa para
el tiro. Un jugador de sólo 25 años y que ya disfruta esta temporada en
Playoffs de una de las mejores estadísticas de todos los jugadores en activo,
24,5 pts 4 rebs y 11 asists.
Intentaremos disfrutar de su talento el máximo tiempo
posible hasta que sus tobillos no le respondan, ya que ha disputado un total de
78 encuentros, perdiéndose tan solo cuatro en toda la temporada. Pero lo que
está claro es que tiene un buen margen de mejora, pero, ¿quién sabe hasta donde
se puede elevar?
